Durante los últimos diez años (como Revista Win) hemos sido parte del desarrollo del ecosistema de emprendimiento en Guatemala. Hemos visto de primera mano centenares de ideas de negocios nacer, despegar y morirse. Solo un porcentaje de ellas (5-10%) han logrado mantenerse en pie, sin embargo no de una manera sostenible, ya que al superar el valle de la muerte (3 primeros años) la mayoría no pasa de allí; siendo el dato más certero, que de cada 10 negocios solo 1 pasa esta etapa, según el Global Entrepreneur Monitor.

Por: Elder Canahuí

En este ejercicio de convivir y conversar con estos aguerridos emprendedores, encontramos puntos en común o característicos que podemos considerar los principales retos o necesidades de los negocios en ascenso, aunque claramente, hay muchos factores que evitan que una startup triunfe, en esta ocasión nos enfocaremos en dos: Financiamiento y Comunidad.

1. Financiamiento

Aunque algunas startup inician con un capital —quizá no ostentoso pero aceptable—, nos hemos encontrado con muchos founders que luego de algunos meses de operar buscan capital para los costos operativos, y desesperadamente empiezan a desacelerar su ascenso despidiendo al talento humano y dejando de tomar riesgos de inversión. Algunos otros buscan establecerse en mercados más estables y adelantados en cuanto a inversión se refiere, como México o Colombia, o más confortablemente, Estados Unidos. Claro que el dinero está en los grandes países, y no desestimamos a quienes van hacia allá en busca de ángeles inversionistas. Nuestra región merece y necesita con urgencia aparecer en el radar de los fondos de inversión y aceleradoras de startups.

El salvadoreño, Alejandro Argumendo, founder de la startup, Hugo App, la cual perfila convertirse en el primer unicornio de Centroamérica (USD 1000 millones), asegura que el acceso a capital fue el mayor desafío que enfrentó al iniciar con su startup, ya que no hay fondos de inversión que le apuesten a la región. Normalmente los fondos apuntan a México y Sudamérica, pero Centroamérica no aparece en su radar todavía.

Alejandro Argumendo, founder de Hugo App. / Fotografía Revista Win

Como región tenemos un gran reto, unirnos y ofrecer un terreno fértil para recibir inversión, así garantizar que somos una región prometedora y propicia para desarrollar prominentes negocios que ofrezcan soluciones para el mundo. 

2. Comunidad 

Aunque el término comunidad suena un poco sencillo, voy a intentar dividir en tres partes el concepto, ya que hay tres actores elementales en el desarrollo de “comunidad”, o como le llaman ya oficialmente: “Ecosistema de Emprendimiento”.

2.1 Gobierno:

Se ha logrado comprobar la eficacia de un ecosistema de emprendimiento apoyado desde la esfera del gobierno, como es el caso de Tel Aviv o Chile, países en los cuales se impulsaron iniciativas de ley y reformas que estimularon el desarrollo integral de los nuevos negocios. Hemos visto poco a poco, cómo se ha empezado a posicionar la agenda del emprendimiento en los diferentes ejes de gobierno y ministerios de la región, tomando en cuenta —aunque un poco forzado— a este gigante del desarrollo.

En esta era de la información, los fundadores de negocios no pueden salir a comerse la región, si encuentran topes por doquier.

El uno de agosto del año 2016, la empresa de telefonía Claro, anunció que eliminaría el costo de roaming para toda Centroamérica. Fue una gran noticia sin duda, estimulando el flujo de negocios en la región. Pero qué hay de los demás componentes, como el transporte aéreo, el cual no se explica cómo un boleto aéreo entre el Salvador y Costa Rica puede costar hasta USD 220, a una cortísima distancia de 946 km. Jonathan Layton, CEO de Transportes Aéreos de Guatemala —TAG Airlines— comenta: “Las tarifas aéreas se encarecen por todos los impuestos que afectan a la vía aérea; solo de Honduras a Guatemala el impuesto ronda los USD 60 y de Guatemala a El Salvador otros USD 40, lo cual asciende a un promedio de USD 100 por boleto solo de impuesto aéreo, sin contar el IVA, no digamos los gastos aeroportuarios, rampa, etc. Creo que como región, Centroamérica debe aprovechar los tratados de libre comercio que tenemos y abrirse más hacia esta industria, para que volar en línea aérea sea más barato y más eficiente para nuestros países”.

Jonathan Layton, CEO de Transportes Aéreos de Guatemala —TAG Airlines—. / Fotografía: Revista Win — Elder Canahui

Aunque el tema de dolarización haría saltar a más de alguno, no podemos pensar en una región integrada económicamente si cada uno de los países cuenta con una moneda diferente. Es cierto que existen riesgos y desventajas al adoptar una moneda global como propia, pero también el impulso y desarrollo que representa debería ser considerado de manera más seria, ya que nuestra apuesta de negocios pierde atracción cada vez que un inversionista asiático o canadiense tiene que buscar una calculadora para hacer la conversión a dólar. 

2.2 Educación

El mundialmente reconocido autor de negocios, Robert Kiyosaki afirma en “Why A Students work for C Students”, que el modelo educativo tradicional que hemos empleado en las últimas décadas se enfoca en desarrollar empleados y no generadores de empleo, y que de allí radica gran parte del colapso económico global.

Aunque la educación superior se ha enfocado en desarrollar gerentes y profesionales, podemos ver cómo ya hay propuestas especializadas para el segmento de emprendedores. Un ejemplo de ello es la Universidad Galileo de Guatemala, la cual presentó recientemente una maestría enfocada en innovación y emprendimiento. “Guatemala es uno de los países con mayor tasa de emprendimiento. Hay miles de microempresarios. El enfoque de esta maestría es preparar empresarios que van a generar empleo en Guatemala”, asegura Mónica Girón, directora académica de la Facultad de Administración de la Universidad Galileo.

Mónica Girón, René De León y Luis Arboleda, directivos de la Facultad de Administración de la Universidad Galileo. / Fotografía: Revista Win – Elder Canahui

Innegablemente, la participación de las instituciones educativas con sus propuestas de pensum, es esencial para el desarrollo de un ecosistema  de emprendimiento fuerte y respetable.

2.3 Iniciativa privada:

A la iniciativa privada probablemente sea a quien más difícil se le haga apoyar al fortalecimiento de un ecosistema de emprendimiento, dado que juegan en la misma cancha, pero el desarrollo económico de una región impulsada desde el emprendimiento estimula el comercio concentrado por país. Un ejemplo de ello es Corporación Multi Inversiones, la cual, a través de su aceleradora Multiverse desarrollaron una cadena de tiendas tipo franquicias: “La Casa de Pollo Rey”, en la que facilitan oportunidades de emprendimiento y estimulan la economía local. En menos de 2 años ya cuentan con más de mil tiendas en Guatemala.

La casa de Pollo Rey cuenta con mil tiendas en Guatemala. / Fotografía: Cortesía

Los 90 días de crédito

Esta es la manera en que muchas startups y pymes se ahogan en un vaso de agua, y es que para muchas de ellas, proveer servicios a las grandes empresas no representa ninguna complicación más allá del tema de facturación y cobro, ya que en las negociaciones hay un término que sí amenaza con alevosía a los emprendedores: “90 días de crédito”. Y es que tratándose de empresas en crecimiento que no cuentan con capital e inversión, muchas viven el día a día o a lo sumo el mes a mes, por lo que dar un producto de stock o servicio a 90 días de crédito es un lujo que no se pueden permitir. Un poco de condescendencia de parte de los big player hacia los emprendedores haría el juego un poco más ameno y justo.

Casos de éxito

Israel

El conflicto que enfrentó Israel a mediados del siglo pasado no frenó a esta pequeña nación —en extensión territorial—, sino al contrario. Hoy en día es una de las potencias mundiales y cuenta con un desarrollo extremadamente pujante. Cuando se habla del ecosistema de emprendimiento en Israel —Tel Aviv— sale a relucir un nombre, Yossi Vardi, un emprendedor que hoy, a sus 77 años, permanece activo en temas de inversión y emprendimiento. Vardi es un emprendedor israelí insigne y gran precursor del desarrollo de su país, considerado como el principal protagonista de convertir a Israel en una Startup Nation, llevándola a posicionarse en primer lugar de la naciones tecnológicas del mundo; el milagro económico de Israel, el cual fue todo un fenómeno a nivel global.

Chile

Exceptuando la crisis política actual que atraviesa el país sureño, Chile es considerado quizá, el mejor país de Latinoamérica para hacer negocios. Eso se debe en gran parte a la gran hospitalidad con la que el gobierno recibe a los emprendedores y negocios en crecimiento. Mientras que la mayoría de países latinoamericanos embalan a cualquiera en trámites burocráticos, Chile ha logrado proporcionar ambientes idóneos (legales, burocráticos y tributarios), para que cualquiera que tenga una idea o emprendimiento pueda registrar formalmente una empresa. Sin dejar de mencionar el programa de incubación y aceleración que ofrece Startup Chile, en el cual toman un emprendimiento o idea de negocio y la desarrollan hasta convertirla en un negocio funcional.

Colombia

Un poco más cerca de nuestra región se encuentra un país que por muchos años fue herido y que ha lidiado con estigmas bastantes fuertes. Sin embargo, apoyándose de políticas públicas que promueven el emprendimiento, presididas por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo han logrado posicionar a sus dos ciudades, Medellín y Bogotá en el radar de fondos de capital de inversión privada. Además, Colombia está entre los primeros en la lista del ranking mundial del Doing Business.

El grosor de la línea indica el grado de conexión emprendedora entrante y saliente. / Imagen: Global Startup Ecosystem

Nuestra región

A Tel Aviv le llevó muchos años llegar a consolidarse como un ecosistema de emprendimiento exitoso. Chile cuenta con un ecosistema estable. Poco a poco Colombia empieza a florecer. Los países de Centroamérica son diferentes en todos los sentidos, pero la historia nos demuestra que hemos estado hermanados desde siempre. Catalicemos esa hermandad y estrechemos lazos que estimulen nuestro desarrollo integral; no subestimar a nuestros países, veamos con un poco de visión a largo plazo e involucrémonos más en potencializar nuestras fortalezas como región.

Muchos estadistas sueñan, y algunos incluso, se han atrevido a decir que buscarán reunificar a los países de Centroamérica, una idea un poco descabellada, pero podríamos decir que es mucho más factible unirnos como región y establecer políticas que enciendan los motores que impulsan el desarrollo de los países.

Hay miles de hombres y mujeres dispuestos a dejar la piel en los negocios, mismos que mueren lentamente por carecer de elementos básicos, así como el desinterés por parte de las entidades que rigen y tienen el poder de generar apoyo y beneficios para ellos.

Exportación de servicios 

Nuestra región cuenta con una ubicación geográfica estratégica para la exportación de servicios; además de contar con el horario central, el cual es un atractivo único para la industria del BPO —Business Process Outsourcing—. 

Hay muchos casos de éxito, de emprendedores que han logrado cautivar los mercados internacionales, estableciendo compañías millonarias, y ofrecen productos y servicios de primer nivel a compañías de todo el mundo. Tal es el caso de Studio C, del nicaragüense Carlos Argüello, que ofrece servicios de animación para estudios cinematográficos en Estados Unidos. Marcos Antil, un guatemalteco que emigró hacia Estados Unidos en su adolescencia, allí estudió y luego inició su propia empresa. Luego de conseguir el éxito, regresó a su país para generar empleo y desarrollar talento tecnológico exportable con su compañía Xumak. Así como ellos, hay centenares de empresarios e inversionistas que ven un potencial enorme en nuestros países, mismo potencial que lamentablemente ni nosotros que radicamos aquí, vemos o minimizamos.

Necesitamos un detonador que nos permita llegar exponencialmente a la dimensión que necesitamos estar como región.  Centroamérica es una naranja sin exprimir, las industrias están listas para la cosecha. Pese a las limitantes, hay muchas ventajas con las que se puede contar.

Cangrejos en el balde

El clásico cuento chino de los cangrejos en el balde es todo un hecho con Centroamérica, queremos ver el beneficio de cada uno sin pensar en el otro. Aún no es tiempo de compararnos y ver quién tiene el mejor PIB o el mejor salario mínimo, mientras permanezcamos dentro del balde, cuales cangrejos no podremos avanzar individualmente, es momento de actuar como los cangrejos del cuento chino, pero de los que se apoyan mutuamente para salir todos juntos.

Rompamos fronteras, luchemos en pro de tener una región unida e integrada para que fluyan sostenidamente los nuevos negocios y se concreten casos de éxito para llamar la atención del mundo de la inversión, ya luego veremos lo de compararnos, para ser más competitivos.

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