Gustavo Molina cumplió este 28 de agosto 46 años. Durante más de cuatro décadas, esta empresa familiar ha pasado por distintas etapas de expansión y se ha posicionado como líder en la comercialización de autos nuevos y usados de agencia.

Gustavo Molina, un nombre de confianza” más que un eslogan, son palabras que Gustavo Molina (hijo) hace vida en la organización que dirige desde que su padre y fundador –con quien comparte su nombre y el de la empresa–, decidió dar un paso a un lado. La responsabilidad ahora es preservar el legado y hacerlo crecer de la mano de nuevos negocios.

Hablamos con Gustavo Molina (hijo) sobre estos 46 años, sus retos, triunfos, pero especialmente del futuro.

¿Cómo nació Gustavo Molina?

Mi papá estudió mecánica automotriz. Inició con un taller de servicio y una gasolinera. Posteriormente abrió un taller de preparación de autos especializados en servicios de preentrega. Luego quiso dedicarse a la comercialización de autos nuevos de agencia; ahí nace nuestro famoso spot: “¿Y qué dice la bocina?, que compre su Toyota en Gustavo Molina”.

Pasa el tiempo y mi papá se dedica a importar sus propias marcas. Una década importó autos americanos, luego franceses y de Yugoslavia. Durante los 80s, la moneda se devaluó y tuvo fuertes golpes la economía. Mi papá ya no pudo soportar la operación. En los 90s decide convertir a Gustavo Molina en lo que es hoy en día, un minorista distribuidor de varias marcas. Consolidó este modelo gracias a su excelente relación con todos los concesionarios del país.

¿Cómo te involucras en el negocio familiar?

Somos cuatro hermanos, yo soy el tercero. Tengo dos hermanas mayores que no están involucradas en el negocio. Actualmente la empresa la manejamos mi hermano Andrés y yo. Yo empecé aquí hace 27 años a vender autos con mi padre y a conocer el negocio.

¿Qué hemos estado haciendo en los últimos 20 años?, bueno, diversificando el negocio: montamos un taller de servicio, tenemos un corredor de seguros, tenemos una fábrica de carretones y modificaciones de autos, fabricamos foodtrucks, una venta de accesorios y una de leasing operativo.

¿Cómo es dirigir un negocio de segunda generación como Gustavo Molina?

El negocio mantiene su esencia, a pesar de que hemos evolucionado enormemente de la mano con las condiciones del mercado y la tecnología. En efecto, mantener un legado, potencializar y mejorarlo, es una enorme responsabilidad y un enorme reto. Sin embargo, creo que mi padre hizo una excelente labor. Nunca nos obligó a ser parte del negocio, más siempre nos transmitió la pasión por el negocio.

Hay grandes retos hoy por hoy. La regulación a nivel país ha sido un reto para la comercialización de nuestros productos. No nos regimos bajo las mismas normas que el resto del sector automotriz. Hay un sector formal, en el que seguimos conservando el objetivo de brindarle al consumidor un buen producto, con todo el respaldo legal, físico y mecánico que un automóvil requiere para su buen funcionamiento. Hay retos tecnológicos. Estamos innovando constantemente para adaptarnos al cliente físico y al cliente digital. Lo interesante de los canales digitales es que te acerca a muchas personas inmediatamente, que tienen muchas herramientas para comparar.

Hay dos cosas que yo considero muy importantes para nuestro negocio. Primero, el cliente que te visita en sala es un cliente informado y casi con su elección tomada. Segundo, si nos sigue buscando, al final del ejercicio, es porque quiere un lugar de confianza para adquirir su vehículo y no llevarse sorpresas.

¿Qué significa Gustavo Molina?

Para mí, Gustavo Molina, es difícil decirlo porque es mi nombre (risas). Pero, independientemente de eso, de los slogans que más me gustan destaco el de “Gustavo Molina, un nombre de confianza”. Vivimos en un país en dónde hay muchos retos en cuanto a temas de inseguridad y honestidad y nos esforzamos mucho por sostener un buen nombre. Esa fue la lección más importante que mi padre nos dio. Podés tener altos y bajos en tu negocio, podés tener problemas, pero tu nombre es lo único que le dejas a tus hijos o lo único que trasciende en un negocio. Empresas familiares con 46 años de trayectoria son pocas y es por eso que aún estamos.

¿Cuáles son los planes de expansión de Gustavo Molina?

Hemos estado haciendo esfuerzos grandes en nuestros canales digitales. Estamos por lanzar nuestra nueva plataforma, que nos va a permitir darle a nuestro cliente más herramientas de análisis y comparación, con más servicios.

Estamos en plena expansión, ya que hemos estado penetrando en la provincia. Tenemos fuerza de ventas y eventos móviles constantemente. No obstante, para este año nos extenderemos en el área metropolitana y para el otro abriremos varios puntos físicos en la provincia.

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