El bostezo es un misterio. Ninguna investigación ha logrado explicar satisfactoriamente la razón por la que bostezamos. Es un reflejo normal en los seremos humanos, pero en definitiva es una señal indeseable en cualquier presentación. Nos indica que no estamos logrando que quienes nos oyen se concentren y presten atención a nuestras palabras.

Desde hace décadas en la escuela se nos a querido enseñar a guardar silencio y escuchar, no obstante, eso va en contra de nuestros instintos. El cerebro está programado para ahorrar energía, tiene muchos atajos para tomar decisiones rápidamente y solo escuchar lo que es realmente importante.

Todo lo que nos parece relevante produce en nosotros un sentimiento. Quien nos escucha es porque logramos despertar algo dentro de ellos que los mueve. Eso es storytelling.

Contar una buena historia comienza por entender que nuestro objetivo es provocar algo en quienes nos han confiado su atención. Inspirar, motivar, asustar, provocar ira a quienes nos escuchan son todos sentimientos válidos, lo importante es elegir el correcto para que nuestro mensaje sea efectivo.

¿Qué es una buena historia?

Lo primero que debemos desaprender es que una historia tiene “inicio”, “nudo” y “desenlace”. A todos nos enseñaron en la escuela este esquema básico, pero no es del todo cierto. En realidad, los componentes nucleares de cualquier buen relato son solamente dos: personajes y conflicto.

Algunos microrrelatos para ejemplificar:

· Dinosaurio de Augusto MonterrosoCuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

· El migrante de Luis Felipe Lomelí
— ¿Olvida usted algo?
 — ¡Ojalá!

· Observación de limpieza de Lydia Davis
 
Bajo toda esta suciedad, el suelo está muy limpio.

· Llamada de Fredric Brown
 
El último hombre sobre la Tierra está sentado a solas en una habitación. Llaman a la puerta…

Todos estos relatos tienen por lo menos un personaje y un conflicto que llama a la acción.

¿Cómo aplicarlo al mundo empresarial?

La próxima vez que toque hacer una presentación o convencer a alguien de realizar una iniciativa, hay que tratar de contar una historia. La atención es un recurso valioso y lo mejor es hacer sentir a quienes nos escuchan la satisfacción que su tiempo fue valioso.

Identifique el conflicto común que comparten todos los interlocutores. Presente y desarrollo personajes y antagonistas que luchen entre ellos para llegar a un nuevo equilibrio. Finalice todo, con el mensaje que quiere que quede claro ante la audiencia.

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