Ya casi 20 años han pasado desde que la primera dotcom fue vendida exitosamente en Guatemala, hablamos de Hotels.com, la cual fue fundada por el inversionista y emprendedor Matias de Tezanos. La venta fue realizada a Expedia, una agencia de viajes que ha llegado a generar ingresos por más de USD 11.2 mil millones anualmente.

El boom de las startups no llegó, sino hasta la segunda década de este milenio (2014) cuando Xoom (PayPal) adquirió BlueKite, la primera fintech fundada en Guatemala; y a partir de allí Guatemala empezó a ser tierra fértil para la inversión de riesgo y empezó a gestar startups prominentes como Ecofiltro, que en 2012 obtuvo inversión del gigante tecnológico Microsoft; Kingo Energy fundada por Juan F. Rodríguez en el 2013, esta logró atraer el interés del actor y ambientalista Leonardo DiCaprio por su impacto social.

Equipo Xoom#XGC #XoomGuatemala #Centrodetecnologia

Posted by Xoom on Wednesday, December 17, 2014

Modelo “Exit” en Guatemala

El concepto “Exit” se suele asociar comúnmente con la venta de la startup, sin embargo el proceso suele variar, dependiendo el tipo de negociación que se realice, ya sea adquirir, comprar o absorber una startup.

Luis von Ahn ha presumido en más de una ocasión de cuando le dijo que No a Google cuando este quiso adquirir Duolingo. Tanto fue el interés que los “obligó” a invertir en esta startup.

También se suele asociar con la salida del fundador y no siempre es así; tal es el caso de la startup tecnológica Xumak, la cual fue adquirida recientemente por WPP, el jugador más grande de la publicidad en el mundo; su CEO y fundador, el guatemalteco Marcos Antil seguirá al mando de la compañía.

Los fundadores de negocios suelen ser muy románticos. Enamorarse de su idea puede ser letal, ya que la sola idea de “venderse” no es concebible para ellos, y permanecen años remando en la arena. Sin embargo, hay casos contrarios como el de Yahoo! que no quiso comprar Google por un millón de dólares en los 90’s.

Aunque un Exit es como una “medalla” para los emprendedores, no siempre es bueno, ya que un big player no pensaría dos veces cerrar un negocio cuando este empiece a marcar números rojos, y los principales afectados son los colaboradores y la reputación del ecosistema de inversión.

La cultura de esta modalidad de negocios es incipiente en Guatemala y no cualquiera conoce sus secretos. Estamos viviendo un momentum, que puede ser el estartazo de muchas cosas grandiosas para las startups y la comunidad de emprendimiento. Cada nueva idea de negocio debe ser intencional, buscar las oportunidades y arrebatarlas de la manos de los gigantes. Es así como se impulsa el país.

Deja tu comentario

Artículos Relacionados