Mientras algunos han comenzado una especie de movimiento antiaéreo, preocupados por el medio ambiente, de tal manera que han descartado sus aviones personales; empresas están abandonando sus jets comerciales para evitar cargos corporativos.

Tanto JCPenney como WeWork vendieron sus Gulfstreams multimillonarios. En 2017, General Electric dijo que vendería su flota de aviones, lo cual contrasta con su ex CEO, Jeff Immelt, quien a veces viajaba con dos aviones en caso de que uno se averiara.

Esta nueva realidad sacude a una industria cuyo crecimiento fue constante durante las últimas dos décadas. Warren East, CEO de Rolls-Royce, quienes han desarrollado tecnología eléctrica para un futuro avión de combate, expresó sus preocupaciones. «Sí, la aviación se basa en prender fuego a hidrocarburos. Y hemos estado hablando durante algún tiempo acerca de dejar de lado esta práctica».

Los aviones privados emiten hasta 20 veces más CO2 que un avión comercial. Esto se debe a que los aviones comerciales son cada vez más grandes y eficientes en combustible, pero los aviones privados no pueden igualarlos porque transportan muy pocos pasajeros. El nuevo Boeing 787 y Airbus A350, por ejemplo, usan aproximadamente un galón de combustible por cada 100 millas de pasajeros. Muchos aviones privados queman de 10 a 20 veces esa cifra por solo un pasajero a bordo.

Algunos grupos de la industria señalan que, si bien la aviación es responsable de aproximadamente el 2 por ciento de los gases de efecto invernadero a nivel mundial, un informe del Consejo Internacional de Aviación Comercial afirma que los aviones privados solo son responsables del 0,04 por ciento de todas las emisiones de carbono producidas por el hombre. Prohibirlos no haría mucho para frenar el cambio climático, ya que solo hay alrededor de 20 mil en todo el mundo.

Algunos analistas dicen que los motores híbridos y eléctricos podrían comenzar a operar en las próximas dos décadas. Casi la mitad de los 58 aviones privados en una feria comercial de aviación en Ginebra llegaron impulsados por combustibles ecológicos. En el Salón Aeronáutico de París la startup israelí, Eviation, presentó un modelo eléctrico llamado Alice que puede transportar a nueve pasajeros por hasta 650 millas.

La industria de la aviación se ha comprometido a reducir sus emisiones a la mitad de lo que eran en 2005, en 2050. Pero algunos operadores están actualmente exentos de eso.

Fuente: Robb Report

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